29.04.2018

Causas cardiogénicas de la fiebre

Una revisión de autores alemanes publicada en Deutsches Ǟrzteblatt International de marzo de 2018 acerca de las causas cardiogénicas de la fiebre* será motivo de la NOTICIA DEL DÍA de hoy

Los autores analizan que si bien cualquier temperatura corporal superior a 37,5 ° C se considera anormalmente alta, el término “fiebre” se reserva para temperaturas de al menos 38,3 ° C.

Este uso se desarrolló a lo largo del tiempo y sugiere diferentes grados de severidad de una enfermedad. Sin embargo, particularmente en los ancianos, el aumento de la temperatura que acompaña a la infección es menos pronunciado, con el resultado de que la infección puede estar presente en la normotermia o incluso en la hipotermia.

La fiebre surge debido a la alteración del punto de ajuste de la temperatura en el hipotálamo. Esto conduce a reacciones sistémicas que sirven para elevar la temperatura corporal, por ejemplo, vasoconstricción periférica. Otros mecanismos son los temblores musculares (escalofríos) para producir calor por medios mecánicos y una cantidad poco clara de termogénesis en el tejido adiposo pardo.

La fiebre debe distinguirse de la hipertermia, en la que la temperatura corporal es elevada, aunque no se ha producido ninguna alteración en el punto de ajuste de la misma. La hipertermia se define como una temperatura corporal central ≥ 40 ° C acompañada de síntomas neurológicos.

La hipertermia puede surgir debido al ejercicio físico en condiciones desfavorables (por ejemplo, deportes en un día caluroso) o también en otras circunstancias que conducen a la alteración de la termorregulación del cuerpo (por ejemplo, muy poca ingesta de líquidos y posterior sudoración reducida en los ancianos).

El punto de ajuste se altera por la acción de pirógenos exógenos o endógenos.

Los pirógenos exógenos son sustancias que ingresan al cuerpo desde afuera, predominantemente bacterias y sus productos (por ejemplo, toxinas como la endotoxina). Estas estructuras microbianas son detectadas por los receptores en los propios macrófagos del cuerpo (receptores llamados de tipo toll, TLR), lo que lleva a la producción de pirógenos.

Los receptores de tipo Toll (Toll-like receptors, TLRs) son moléculas clave en el reconocimiento de patógenos y/o moléculas propias alteradas, siendo capaces de disparar la respuesta inmunológica.

Los pirógenos endógenos son sustancias producidas en el cuerpo que desencadenan la alteración del punto de referencia. Entre otros, estos incluyen citoquinas como el factor de necrosis tumoral, la interleucina 2 y la interleucina 6.

Estos pirógenos endógenos surgen en el curso de procesos inflamatorios y actúan a través de múltiples vías de transducción de señales para alterar el punto de ajuste de la temperatura corporal central en el hipotálamo.

Una parte crucial la juega la concentración de prostaglandina E2 (PGE2), cuyos niveles más altos se encuentran en el órgano circumventricular. Esta estructura, que consiste en endotelio fenestrado y ubicado en el centro regulador del hipotálamo, juega un papel decisivo en el origen de la fiebre.

Un aumento en el nivel de PGE2 se desencadena tanto por la unión de pirógenos endógenos como por la activación directa del TLR en el órgano circunventricular, lo que induce el cambio de punto de ajuste.

El objetivo de los autores al publicar este artículo fue proporcionar una revisión de las causas cardiogénicas de la fiebre.

En conjunto, la evidencia es escasa, por lo que las publicaciones más antiguas a menudo deben ser consultadas.

La fiebre persistente de causa desconocida raramente es de origen cardíaco, pero la enfermedad cardíaca debe considerarse en el diagnóstico diferencial. Aparte de la endocarditis, la pericarditis y varias otras afecciones pueden ser responsables.

La endocarditis se asocia con fiebre en el 90% de los casos, pero el 25-50% de los pacientes también desarrollan altas temperaturas corporales después de un infarto agudo de miocardio. En la pericarditis, una temperatura superior a 38 ° C indica un peor pronóstico; si se acompaña de otras señales de advertencia, es una indicación de hospitalización y pericardiocentesis.

Además, la fiebre puede surgir después de procedimientos quirúrgicos cardíacos como una manifestación del síndrome poscardiotomía, un tipo especial de perimiocarditis. Puede haber un período de latencia de hasta 3 meses.

En conclusión: la fiebre puede tener causas cardíacas tanto infecciosas como no infecciosas y su interpretación depende del contexto clínico. La base de evidencia para el tratamiento es escasa, y es necesario por ello se realicen ensayos controlados.

* Smid J, Scherner M, Wolfram O, Groscheck T, Wippermann J, Braun-Dullaeus RC. Cardiogenic Causes of Fever. Dtsch Arztebl Int. 2018 Mar 23;115(12):193-199. doi: 10.3238/arztebl.2018.0193.

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