06.07.2018

Epidemiología de la fibrilación auricular

La NOTICIA DEL DÍA se ocupará hoy de comentar una breve reseña que fuera  presentada por David Conen de la Universidad McMaster en el European Heart Journal de abril acerca de aspectos de la epidemiología de la fibrilación auricular*.

Comenta Conen que durante los últimos 10-15 años, se ha acumulado una gran cantidad de evidencia sobre la incidencia de la fibrilación auricular (FA) en la población, sus factores de riesgo más importantes y los resultados posteriores que acontecen cuando la arritmia se presenta en un paciente.

Este progreso tremendo ha llevado a una mejor comprensión de la enfermedad y al desarrollo de nuevos objetivos y estrategias terapéuticas.

En las sociedades occidentales, la incidencia y prevalencia de FA ha ido aumentando con el tiempo y se espera que aumente aún más en el futuro. Esta tendencia parece explicarse por el aumento de la edad en la población general, la creciente prevalencia de la obesidad, una mejor supervivencia después de un primer evento cardiovascular y una tecnología muy mejorada para detectar FA y otras arritmias.

Sin embargo, es importante enfatizar que hay muchos menos datos disponibles para las sociedades no occidentales. Los estudios entre diferentes grupos étnicos en los EE. UU. encontraron que el riesgo de FA es mayor entre los blancos en comparación con los no blancos.

En estudios futuros, será importante cuantificar la variación global de las tasas de incidencia de FA, ya que las diferencias en las tasas pueden tener un impacto importante en la planificación de las campañas de detección de FA. También será importante evaluar si las diferencias globales en la incidencia de FA pueden atribuirse a diferencias fenotípicas o genotípicas.

Se necesitan grandes estudios globales que utilicen herramientas de evaluación estandarizadas para obtener más información en esta área.

Si bien la amplia disponibilidad de dispositivos de registro de ECG a largo plazo fáciles de usar ha facilitado la detección de la FA, ha creado sus propios desafíos. La monitorización avanzada a largo plazo en individuos ancianos de alto riesgo y pacientes con marcapasos reveló un alto número de individuos que tienen episodios de FA asintomáticos y “subclínicos”.

Actualmente no está claro qué umbral usar para diferenciar la FA clínica de la subclínica y si los mismos algoritmos de tratamiento deben aplicarse a los pacientes con FA subclínica.

Actualmente se están llevando a cabo estudios que evalúan los beneficios y los riesgos de la anticoagulación oral en estos pacientes.

En las sociedades occidentales, la presión arterial elevada y la obesidad son, con mucho, los factores de riesgo modificables más importantes para desarrollar FA. La combinación de los factores de riesgo modificables más importantes explica aproximadamente el 50% del riesgo atribuible de la población para el desarrollo de FA. Por lo tanto, hay mucho margen para aumentar aún más este número, y para obtener una mejor comprensión de los factores de riesgo para el desarrollo de FA.

La mayoría de los datos sobre los factores de riesgo provienen de EE. UU. u otras poblaciones occidentales. No está claro si estas asociaciones son las mismas en otras partes del mundo, donde la prevalencia de la obesidad es mucho menor y donde pueden estar presentes diferentes factores de riesgo (por ejemplo, enfermedad cardíaca reumática).

Desafortunadamente, muy pocos ensayos aleatorios han investigado si la pérdida de peso o el control intensivo de la presión arterial previenen la aparición de FA en la población. Los datos post hoc de los ensayos aleatorios que no especifican previamente la FA como punto final deben interpretarse con precaución, ya que tienen un riesgo sustancial de sesgo de detección. Por lo tanto, existe una clara necesidad de incluir la FA como punto final preespecificado en futuros ensayos de prevención cardiovascular.

Existen tipos específicos de FA, donde los factores de riesgo difieren claramente, y donde necesitamos estrategias específicas de prevención y tratamiento.

La incidencia de FA perioperatoria, por ejemplo, depende claramente del tipo de cirugía y puede depender del entorno proinflamatorio en el período perioperatorio, mientras que el impacto de la hipertensión u obesidad es menos claro.

Necesitamos ensayos específicos en pacientes con FA perioperatoria que tengan en cuenta estos problemas específicos, similares a los ensayos actualmente en curso en pacientes con FA subclínica.

La anticoagulación oral para la prevención del accidente cerebrovascular es el pilar principal del tratamiento en la mayoría de los pacientes con FA clínica. Otros resultados adversos conocidos entre los pacientes con fibrilación auricular son la muerte y la insuficiencia cardíaca congestiva.

La creciente evidencia sugiere que los pacientes con FA también enfrentan un mayor riesgo de disfunción cognitiva y demencia. Si bien este aumento del riesgo parece explicado en parte por el mayor riesgo de ACV entre los pacientes con FA, el riesgo de disfunción cognitiva sigue aumentando entre los pacientes con FA sin antecedentes de accidente cerebrovascular clínico, y se necesitan estudios para abordar este importante tema.

Finalmente, comienzan a aparecer evidencias de que la FA no solo se asocia con un mayor riesgo de muerte y enfermedad cardiovascular, sino que también aumenta el riesgo de enfermedad no cardiovascular, como el cáncer.

El papel causal de la FA en el desarrollo del accidente cerebrovascular y otros resultados adversos ha sido cuestionado. La miopatía auricular es un nuevo concepto que describe pacientes con una aurícula izquierda enferma pero sin FA conocida.

Una aurícula izquierda enferma con o sin la capacidad de desarrollar o mantener episodios de arritmia puede explicar la falta de relación temporal entre los episodios de FA y los resultados adversos.

Los estudios que apuntan a mejorar los resultados dirigidos directamente a la aurícula izquierda enferma arrojarán más luz sobre este concepto interesante.

Tomados en conjunto, se ha logrado un progreso sustancial durante la última década en la comprensión de la importancia de la FA y sus complicaciones. Sin embargo, también existe una clara necesidad de más evidencia en esta área. Por lo tanto, el autor sugiere que los próximos 10-15 años serán igualmente emocionantes y mejorarán aún más la comprensión de la epidemiología de la FA.

* Conen D. Epidemiology of atrial fibrillation. Eur Heart J. 2018 Apr 21;39(16):1323-1324. doi: 10.1093/eurheartj/ehy171.

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