08.01.2019

Uso de antiarrítmicos en el “paro cardíaco”

Una reciente publicación del American Heart Association dió cuenta de una actualización de las pautas para la reanimación cardiopulmonar y la atención cardiovascular de emergencia en lo referente al uso de medicamentos antiarrítmicos de soporte vital cardiovascular avanzado durante e inmediatamente después del paro cardíaco*.

La misma fue comentada el 4 de enero en el Blog de la Sociedad Española de Cardiología en un artículo de la Dra. Cristina González Cambeiro, bajo el título ¿Antiarrítmicos en el soporte vital avanzado?**.

Como es notorio, los medicamentos antiarrítmicos se administran con frecuencia durante e inmediatamente después de una fibrilación ventricular / taquicardia ventricular sin pulso o paro cardíaco aunque sin embargo, no está claro si estos medicamentos mejoran los resultados del paciente.

Esta actualización centrada en las guías avanzadas de soporte vital cardiovascular (ACLS por sus siglas en inglés) para la reanimación cardiopulmonar (RCP) y la atención cardiovascular de emergencia (ECC por sus siglas en inglés)  de la AHA, se basa en la revisión sistemática de la terapia antiarrítmica y el “Consenso Internacional de 2018” resultante “Ciencia con recomendaciones de tratamiento” (CoSTR) para  la RCP y ECC de la Fuerza de Tarea de Apoyo Vital Avanzado (ALS) del Comité Internacional de Enlace en Reanimación (ILCOR) y se refiere exclusivamente a las recomendaciones para el uso de antiarrítmicos durante e inmediatamente después de la fibrilación ventricular del adulto (VF) y la taquicardia ventricular sin pulso (pVT) o paro cardíaco.

Todas las demás recomendaciones y algoritmos sobre Soporte vital avanzado siguen siendo las recomendaciones oficiales de ACLS de la AHA.

El texto señala que es poco probable que un fármaco antiarrítmico per se convierta farmacológicamente VF / pVT a un ritmo de perfusión organizado.

Más bien, el objetivo principal de la terapia con medicamentos antiarrítmicos en la FV / pVT refractaria al choque es facilitar la desfibrilación exitosa y reducir el riesgo de arritmias recurrentes.

En combinación con la administración de descargas, los antiarrítmicos pueden facilitar la restauración y el mantenimiento de un ritmo de perfusión espontáneo. Algunos fármacos antiarrítmicos se han asociado con mayores tasas de retorno de la circulación espontánea (ROSC por sus siglas en inglés) y el ingreso hospitalario, pero aún no se ha demostrado que ninguno aumente la supervivencia a largo plazo o la supervivencia con buen resultado neurológico.

Por lo tanto, establecer el acceso vascular para permitir la administración del fármaco no debe comprometer el rendimiento de la RCP o la desfibrilación oportuna, las cuales están asociadas con una mejor supervivencia después de un paro cardíaco.

La secuencia óptima de las intervenciones de ACLS, incluida la administración de fármacos antiarrítmicos durante la reanimación, y la forma preferida y el momento de la administración del fármaco en relación con el suministro de choque aún no se conocen.

El documento contiene dos secciones que desarrollan la recomendación:

a) las Recomendaciones para el uso de medicamentos antiarrítmicos durante la reanimación de un paro cardíaco en adultos VF / pVT y se centra en dos antiarrítmicos: amiodarona y lidocaína

La amiodarona o la lidocaína pueden considerarse para la FV / pVT que no responde a la desfibrilación. Estos medicamentos pueden ser particularmente útiles para pacientes con el episodio presenciado, para quienes el tiempo de administración del medicamento puede ser más corto (Clase IIb; Nivel de evidencia B-R). En este punto, la actualización incorpora la consideración hacia la lidocaína ya que en las recomendaciones previas solo consideraba a la amiodarona.

Respecto al uso de rutina de magnesio para paro cardíaco no se recomienda en pacientes adultos (Clase III: Sin beneficios; Nivel de evidencia C-LD). El magnesio puede considerarse para las torsades de pointes (es decir, la TV polimórfica asociada con el intervalo QT largo) (Clase IIb; Nivel de evidencia C-LD). La redacción de esta recomendación es coherente con las directrices ACLS 2010 de la AHA.

b) Recomendaciones de 2018 para medicamentos antiarrítmicos  después de un paro cardíaco

No hay pruebas suficientes para respaldar o refutar el uso de rutina de un bloqueador β temprano (dentro de la primera hora) después de la ROSC.

Tampoco hay pruebas suficientes para apoyar o refutar el uso rutinario de lidocaína temprano (dentro de la primera hora) después de la ROSC.

Sin embargo en ausencia de contraindicaciones, el uso profiláctico de lidocaína puede considerarse en circunstancias específicas (como durante el transporte de servicios médicos de emergencia) cuando el tratamiento de la FV / TVP recurrente puede resultar un desafío (Clase IIb; Nivel de evidencia C-LD).

* Ashish R. Panchal, Katherine M. Berg, Peter J. Kudenchuk, Marina Del Rios, Karen G. Hirsch, Mark S. Link, Michael C. Kurz, Paul S. Chan, José G. Cabañas, Peter T. Morley, Mary Fran Hazinski, Michael W. Donnino. 2018 American Heart Association Focused Update on Advanced Cardiovascular Life Support Use of Antiarrhythmic Drugs During and Immediately After Cardiac Arrest: An Update to the American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Originally published 5 Nov 2018 Circulation. 2018;138:e740–e749

** Cristina González Cambeiro, ¿Antiarrítmicos en el soporte vital avanzado? Blog de la SEC. https://secardiologia.es/multimedia/blog/10148-antiarritmicos-en-el-soporte-vital-avanzado

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